Alcázar de San Juan. Salome acaba de llegar y trae una ventana pequeña: pocos días, y después se cierra. No es estrategia de marketing, es la realidad. Una trans colombiana que aterriza con el cuerpo caliente y la actitud puesta para quien sabe aprovechar el momento. Mi cuerpo es territorio de curvas que no piden permiso, piel morena que se calienta sola y una energía que no se apaga cuando la cosa se pone interesante. Me considero encantadora en el trato, cariñosa cuando el momento pide ternura, y dominante si la temperatura sube y alguien necesita que le marquen el ritmo. No hay un solo modo: hay el que vos necesites y yo me adapto a él sin perder la esencia. Me gusta crear momentos que no se borran fácilmente. No por promesa vacía, sino por la forma en que me entrego, en que te miro, en que el tiempo se estira cuando ambos estamos en el mismo lugar mental. Soy una sirena en el sentido real: no porque cante, sino porque una vez que probás este sabor colombiano, el cuerpo pide más y la cabeza no puede negar. Recibo en piso privado, discreto, pensado para que entrés y te olvides del mundo de afuera. También me desplazo por la zona: Campo de Criptana, Herencia, Tomelloso, El Toboso, Pedro Muñoz, Argamasilla de Alba, Quero, Villafranca de los Caballeros, Alameda de Cervera y Arenales de San Gregorio. Donde estés, llego. Pero date prisa. La ventana es pequeña y no se queda abierta para siempre. Escribime antes de que el tren pase.